jueves, 9 de junio de 2016

De por qué el malecón es mucho más que un muro

El microwave

A la blogosfera cubana, cuya marea me trajo a Disamis y Alejandro U.

Ayer era uno de esos días en los que se toca fondo. Un día en el que toda la mierda del mundo se confabula con los vientos de tu zona para terminar en tu cara. Un día bueno para ponerse una barba grande, pelarse, hacerse un pasaporte falso e ir a dar con tus huesos a algún puerto de Singapur o cualquier otro lugar que suene terriblemente lejano. Pero nada, estaba aquí, en La Habana, incapacitado para escapar. Y recordé entonces que aún quedaba media botella de vino que debió ser vaciada cierta noche, y que andaban aquellos dos con más penas que las mías y decidí invitarlos a matar la media botella y si teníamos suerte, las penas.

Llegamos a casa pero enseguida nos dimos cuenta que aquello no se quitaba si no era en el…

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